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Con el artículo al aire.

Hoy a las palabras que terminan con a, les dio por salir sin sostén. Se les nota el frío o la emoción de ser fotografiadas por textos morbosos que no pretenden más que vender a golpe de titular. Si las miras a detalle en la privacidad de tu casa, podrás imaginar que se ruborizan con tu mirada lasciva, que les excita que las leas de principio a fin, que te les quedes viendo como si estuvieran ahí, junto a ti y además, dispuestas.

Observa cómo se transparenta cada letra a través de la hoja que pretendía vestirlas.

Asómate en este renglón, anda, alimenta tu curiosidad. El morbo de ver donde crees que nadie más ha visto. Aquí las letras están a flor de piel, las palabras desnudan frases y las frases que formulamos sin pensar, nos terminan sirviendo para mojarnos.

Hoy que la desnudez es un producto más. Una caña para pescar. Un trueque de click por curiosidad. Ven que te engaño y de paso, vendo publicidad.

Hoy nos desnudamos cada vez menos, pero lo señalamos más y hasta lo compramos. Que se desnuden los otros, yo solamente en la intimidad de mi hogar. Cuando ni si quiera me pueda ver yo, cuando no me pueda escuchar llorar. Donde no me descubra detrás de algún pensamiento. Deja le subo a la música, no me vaya a tener que escuchar.

El morbo que demuestra la desnudez de ver a alguien como nunca la habías visto, que se traduce en vulnerabilidad. Fotografías infraganti de famosos. Pedazos de piel de gente de a pie que termina convirtiéndose en viral. Y todo para terminar con una etiqueta de voyeristas de aparador, que escondemos dentro de la ropa.

Regalamos clicks a cambio de fotos que compartimos con los amigos o que terminamos haciéndolas propias, de mujeres sin brasier, en traje de baño y de cuerpo escultural. Y no me espanta ni me asombra, me queda claro que la mujer es la creación más hermosa sobre la faz de la tierra, lo malo es que hemos confundido la admiración con la vulgaridad y la terrible enfermedad que nos tiene a punto del coma que es la doble moral. Porque eso sí, la pornografía está mal. Deberían de quitar la publicidad que enseña de más y una mujer amamantando en la calle la perseguimos por faltas a la moral. La señalamos y hay incluso quien se atreve a indignarse.

Porque no es lo mismo lo que hacemos en la calle que en la intimidad. Principios con horario laboral y días feriados. Valores con trescientos días de vacaciones, qué más da.

Escotes atractivos, mientras no traigan un bebé pegado. Que la piel es excitante siempre y cuando cumpla mis expectativas. Se apegue a mis fantasías y nada más.

Siempre será más fácil señalar. Etiquetar. Separar para poder apedrear.

 

Porque eso sí y a lo que iba con todo esto, siempre será más fácil quitarse la ropa.

 

Desnudarse cuesta más.

 

 

Noe Silva

Publicista. Amante de la discusión. Firme militante del depende. Redactor creativo en ( anónimo ). En resumen, creo que el caos es necesario.

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