#YoSISOYPrincesa y también tengo una GRAN carrera en tecnología

SHEVA_SHERYL-SANDBERG

***Este texto es a título personal y habla de experiencia propia***

#NoSoyPrincesaSoyDesarrolladora es un GRAN statement que noté hoy en twitter, el cual me parece discriminante ante las mujeres que sí somos princesas.

Si buscamos en un diccionario, princesa significa:

1.Persona, animal o cosa que por su excelencia sobresalen entre los demás de su clase o especie.

2. Entre colmeneros, cría de las abejas de la clase de reina

3. Miembro de una familia real o imperial.

Si no me equivoco, ser excelente es un grado de éxito personal que se enfoca al gusto de cada quien, creo que quien busca la excelencia (moderadamente) es alguien que alcanza sus metas y hace lo que ama.  Las abejas son una comunidad demasiado organizada y es por ello que funcionan con tal precisión que mantienen el orden y equilibrio en la naturaleza.

“Ser princesa” ha sido mal concebido por el mal  “feminismo” la misoginia y misandria que nos invaden en la actualidad.

Criticamos mejorar la educación del país, no dejarnos llevar por los medios y ¿qué hacemos? adoptar la figura que los medios nos han inculcado sobre las princesas de Disney en peligro.

Que yo recuerde, Mulan es una princesa guerrera y en su época destacó por salvar a todo un imperior, Pocahontas promovió la igualdad y brindó la oportunidad a otra comunidad para colaborar.

Si nos vamos a princesas “reales”, las actuales monarcas, hacen una GRAN labor social dentro de las políticas del país al que pertenecen, son un ejemplo de liderazgo y buscan el bien común para su comunidad.

Está de moda “yo no soy una princesa, soy una mujer fuerte y luchadora”  Y digo yo, ¿no puedes ser una mujer fuerte y luchadora y además una princesa?

Me encanta maquillarme, usar ropa color rosa con brillitos, las flores, pintarme las uñas, pintarme el cabello de colores, tomar té, amo cocinar, el fangirling y ¿qué crees? Soy directora a nivel nacional de una de las apps más importantes a nivel global, soy directora digital de varias marcas que seguramente amas la publicidad que ves en la calle, soy social champion para una de las organizaciones más grandes de software libre en el mundo y colaboro en una de las ONGs más importantes en pro de la equidad de género. Sí, amo ser mujer, me encanta y no, no soy frágil, no soy temerosa, nadie hace las cosas por mi y para saber hacer todo esto debo de tener conocimientos en psicología, desarrollo web, diseño, marketing, sociología y matemáticas.

Tengo años saliendo a delante ante situaciones machistas en muchas de las empresas que estuve anteriormente, por verme 5 años más pequeña de la edad que realmente tengo, se me niegue el encabezar proyectos desde el día uno. Estaba cansada de que por usar pantalones rosas con polka dots, se me dijera inmadura sin haberme conocido y también estaba harta de que por mi cabello color morado, se me dijera que por favor fuera “seria”.

También sé discutir y sé enfadarme. Puedo mancharme de barro y ensuciarme si eso me hace pasarlo bien. Me gusta ir a debatir, enfrentarme ante la adversidad, si es necesario poner la cara ante cualquier problema lo hago: me considero una princesa porque amo ser mujer, soy delicada pero fuerte, amo ser líder de proyectos pero disfrutar de la hora del té, soy organizada y sobre todo: me encanta sobresalir en cualquiera de las actividades que realizo.

No tenemos que discriminar a las mujeres que sueñan con encontrar el príncipe azul, vestir vestidos llenos de flores, aman el color rosa y asisten a bailes/eventos de glamour. Nosotras también somos trabajadoras y buscamos fomentar el papel de la mujer mientras sea algo que la haga ser feliz y empodere a llevar a cabo sus pasiones.

Una mujer princesa tiene el poder de convocatoria y de poder impactar a quiénes la siguen a buscar un bien común, fomentar algún proyecto que genere beneficios a los demás y nunca perder el estilo fashion. No tengo porque sentirme incómoda usando ropa que los demás dictan que “es cómoda” para poder pertenecer al mundo de la tecnología. Yo no me siento incómoda programando en tacones, ni presentando una estrategia global con vestido.

Soy #VANSgirl y también uso tenis VANS color rosa y brillosos, no tiene nada de malo ser princesa en mi vestimenta y en mi actuar. Si tú me conocieras, verías que soy súper femenina y eso no me hace menos que cualquiera.

Al igual qu tú pides respeto por cómo te vistes y hablas, yo te pido el mismo respeto por no discriminarme solo por como hablo, camino o me visto.

¿Sabes? amo ver a una mujer vestida de pies a cabeza color rosa, pero también me encanta la comodidad de las que traen yoga pants y tenis, messy bun y sin una gota de maquillaje. Para mi, ambos estilos son igual de cómodos, no por la ropa si no porque la mujer que los porta se sienta cómoda con su belleza externa e interna.

Todas las mujeres somos diferentes, pero lo único en lo que tenemos que ser iguales es en poder empoderar, apoyar y construir una comunidad para que todas disfrutemos de igualdad y podamos desarrollarnos en cada uno de nuestros ámbitos profesionales, seas enfermera, maestra, bailarina, desarrolladora o barista.

Cada mujer tiene algo que aportar y creeme que te vas a llevar una GRAN sorpresa al intentar platicar con “esas” que tú consideras princesas, puedes aprender algo nuevo al igual que nosotras de ti.

¡ALTO A LA DISCRIMINACIÓN DE PRINCESAS!

 

Escribe:

TedeFrambuesa
Soy mercadóloga, apasionada por los postres y el té. Soy coordinadora de @WeHeartIT en México y me encanta estudiar a la sociedad.

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