Anomalisa, cine con impresión en 3D

anomalisa-2

¿Les suena Charlie Kaufman? No, bueno ¿les suela Eternal Sunshine of the Spotless Mind? Si la respuesta fue sí, tienen que ir corriendo al cine o se van a perder la grande y última de Kaufman, guionista y autor del ‘Meet me in Montauk’.

De la mano de Duke Johnson, Charlie Kaufman dirige una verdadera joya del cine en stop-motion, Anomalisa. No sólo es la trama, donde una vez más nos invade con preguntas referentes al delirio posmoderno, la angustia existencialista y claro, el amor. No, Anomalisa va más allá de lo que hizo Kaufman en Eternal Sunshine o Being John Malkovich.

Transcurrida en cuatro escenarios distintos y con muñecos como protagonistas, cuestiona la monotonía de la vida a través de uno de los sonidos que nos acompaña en la travesía, la voz, y a partir de la imagen que damos al exterior, las máscaras. Michael Stone y Lisa, los protagonistas de esta trama, marionetas hechas a partir de impresión en 3D , ‘encarnan’ dos personajes que se encuentran en un hotel, un reconocido escritor de libros de autoayuda—uno de los plus a la crítica posmoderma dentro de la película—y una mujer, Lisa y anormal.

Pensada originalmente para teatro, Anomalisa no es sólo una animación hecha para adultos con escenas de sexo explícitas, sino la apoteosis del cine en stop-motion. Es técnicamente increíble. Una película para reflexionar acerca del trabajo de los animadores y la relación que guardan con el estudio del espacio y el tiempo en la simulación del movimiento. Fue producida por Satrbuns Industries y gracias a la recaudación de fondos y donativos es una película completamente independiente.

Con sus indiscutibles guiños a dos de las películas más reconocidas de Charlie Kaufman—vislumbrados en la escena del sueño—y gracias a su dosis de comedia, los protagonistas nos sacuden en momentos fundamentales de la historia. Mi escena favorita corresponde al momento ‘Girls Just Wanna Have Fun’. Lo auguro como una escena para recordar en la historia del cine y celebro que a Kaufman no le alcanzara para comprar los derechos de autor de My Heart Will Go On. También para mencionarse el toque de crítica cultural al estado norteamericano hacia el final de la película.

¡Simplemente tienen que verla!

¿Qué tienes que decirnos?

comentarios