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Existe una realidad en donde una sociedad secreta formada por seres illuminatis tienen un plan maligno para contaminar y debilitar al mundo, con la intención de abrir un portal que permita a los annunakis –los reptilianos- traer al rey lagarto para que domine al mundo. Los niños semillas de estrella, seres llenos de luz y creación, evitarán que el mal se apodere del día a día de todos los habitantes de la tierra. La eterna disputa entre el bien y el mal, entre la luz y la oscuridad. ¿El génesis de esta historia?, ¿el big bang de esa realidad?: un Niño Burro que tiene sus orígenes en la cotidianidad de la Avenida Revolución de Tijuana. Lo anterior, se lee a todas luces, exquisitamente extraño y sin lugar a dudas intrigante.

Las razones creativas de un artista pueden ser innumerables. Apaciguar las voces o los demonios internos o incitarlos a que se vuelquen en discursos que resultan fascinantes, pueden ser una de tantas. En el caso de Charles Glaubitz, artista plástico de origen tijuanense, crear le permite detener el tiempo, encontrar un silencio para apaciguar su persona y atestiguar, a través de su trabajo pictórico, la generación de realidades que colisionan en su imaginación y se transforman en trazos coloridos que retratan una realidad que se muestra onírica.

Hace unos días, estuvimos en el estudio de Mr. Glaubitz, justo ahí rodeados de su obra, acompañamos la conversación con unos mezcales michoacanos. Platicamos sobre sus orígenes y el leitmotiv de sus creaciones.

Apolorama: ¿Cómo y por qué decidiste comenzar a crear?
Mr. Glaubitz
: Creo que no hay nada que me haga más feliz, me gusta sentarme y ponerme a pensar, tener este tiempo para invertir en mi jale. No es por dejar un legado a la humanidad, es simplemente porque me trae paz mental, apacigua la persona que soy. Desde morro lo hacía, como cualquier niño que puede aventarse al piso y durar horas dibujando, el tiempo pasa y aún hoy día cuando me pongo a trabajar se recrea esa sensación de la infancia y estoy completamente en ese espacio de concentración y de estar en contacto conmigo

A: Tus obras se encuentran en series ¿Tiene esto que ver con tu afición al cómic?
Mr. G:
Mi jefe trabajaba en construcción al otro lado, se cruzaba todos los días a las 5 de la mañana y chambeaba de 7 a 3 haciendo cimientos para edificios y moviendo concreto. Cuando terminaba el jale y venía de regreso para acá, pasaba a una tienda de cómics y me compraba varios; así fue durante cinco o seis años y se me comenzó a hacer un vicio. Mi mamá por su parte me compraba siempre libretas, plumones, lápices, colores. Creo que sí, el cómic sí tuvo influencia, esta idea de sacar series, se me ocurrió un día y me dije “qué chingón sería si cada una de mis exposiciones fueran capítulos de una historia y la gente fuera a ver esos capítulos”

A: ¡Qué chingón!
Mr. G:
Sí, qué chingón, pero no funcionó la idea de generar una historia constante, posiblemente porque es ilustrativo, no sé si es porque es cómic y sé que la gente no aprecia en lo general al cómic como una forma de arte. No podría hablar por la demás gente, pero esa era mi intención constante, generar una narrativa en donde la gente coleccionara un momento de esta historia. Pero creo que cuando salgan los libros en los que estoy trabajando todo cobrará sentido y mis obras costarán lo doble (risas)

A: ¿Cómo podrías definir tu propuesta plástica?
Mr.G:
Puede ser pop, porque la influencia del cómic es sumamente popular, también creo que es, de alguna manera u otra, literatura, pues existe la idea de crear una narrativa mitológica, una narrativa en la que se puede leer un lenguaje que no es escrito, sino visual; estoy comunicando imágenes a manera de texto, es una combinación entre cómics, videojuegos, animación… todo lo cool que no está considerado como arte.

A: ¿Podríamos pensar que tu trabajo está hecho por episodios?
Mr.G:
Sí, creo que al principio estos personajes se estaban formando, y estaba formando mi vocabulario, entonces todas estas ideas fragmentadas que para mí eran parte de este concepto más grande que quería compartir y creo que a través del tiempo comencé a generar una narrativa de forma estructurada. Sucedió algo así como un acto psicomágico en donde tú mismo estás tomando de lo que fuiste para recrear algo nuevo, y sucede de una manera sistemática y constelar. Y cuando eso sucedió dio un giro completo, de lo que era algo bélico y más punk, se convirtió en algo más espiritual. En mi vida como artista he construido filtros de mí, de mis pensamientos y que ahora que estoy consciente de ellos, puedo dirigirlos hacia donde decida.

A: ¿Qué pasaba con el Niño Burro?
Mr.G:
Pasó algo bien interesante, lo maté. Mi primera historia lineal fue sobre él y fue para matarlo. Se hizo muy popular en Estados Unidos, a los gringos les encantaba y les encantaba lo que significaba, porque presentaba la idea del niño burro como Tijuana, este lugar, no rebelde, sino subversiva, que no debería existir, pero está ahí, porque decide estar ahí, que es tal su pobreza que se vuelve creativa al buscar maneras de subsistir, de cómo permanecer, entonces el personaje del niño burro representa un personaje que lleva en sí la personalidad de Tijuana: incoherente, disidente, etc.

A: ¿Cómo murió?
Mr. G:
Hice una serie en donde cree un personaje que se llama José Guadalupe María y tenía una novia quien estaba lavando ropa en el río y tenía un catálogo de ropa del Sears y ella ve esas cosas bien bellas: una lavadora, un refrigerador. Se lleva ese catálogo a su casa y se enferma, desea tanto tener estas cosas que se muere. Entonces José Guadalupe que era un jardinero, él plantaba las semillas de las flores que recolectaba María de la Concepción. José Guadalupe estaba tan destrozado con la muerte de María Concepción que decide cruzar el río y se ahoga y cuando se ahoga lo castigan los dioses, separan su ser del ego y al hacerlo se crean dos personajes, que uno es este Mickey Mouse radioactivo y el otro se convierte en un luchador máscara de Blue Demon cabeza de olmeca y posteriormente entran en conflicto. Y terminan combinado en uno a partir de un accidente afortunado. Me di cuenta que no podía seguir estirando a los personajes y los hice colisionar y sucedió un big bang, y esa explosión, destruyó el mundo del Niño Burro y comencé a construir nuevos mundos.

A: ¿Quiénes son las mayores influencias en tu trabajo?
Mr. G:
Jean Giraud “Moebius”, Jack Kirby, Alejandro Jodorowski, Katsuhiro Otomo, Taiyo Matsumoto, Hayao Miyazaki. Entre muchos otros.

La conversación con Glaubitz ha sido larga y prolífera, ha sido imposible imprimir aquí los mundos sobre los que navegamos, sin embargo, su trabajo es profundo e interesante y puedes consultarlo dando clic aquí.

 

 

Escribe:

Alfredo Araujo
colaborador próspero en @cassette_blog @apolorama @urbanbitsmx @atsionpoetica y @zdeo alburero de tiempo completo.
molletes and tacos enthusiast.
nunca más de tres puntos suspensivos, jamás mayúsculas.

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