…O cómo demonios enamorarse en España

Si conoces España sabrás que es un país muy peculiar: hermoso de pé a pá; con una diversidad de paisajes, gastronomía, fisonomías, costumbres, temperamentos, lenguas y hasta acentos. Y luego, están los temperamentos: cada una de las comunidades autónomas con sus provincias se cree el centro del universo. Ya saben, la eterna lucha de que si Barcelona tendría que ser la capital o que si Madrid defiende su posición por sí misma, que si yo hablo euskera y yo gallego, etc., etc. Pero hay dos lugares que brillan por belleza y encanto, los dos igualmente hermosos, con gente súper distinta (desde físicamente hasta en el temperamento) y climas diferentes: Andalucía y el País Vasco. Entonces, si juntas cada uno de estos puntos y le sumas los prejuicios que todos tenemos sobre los habitantes de la Madre Patria… tendrá un buen resultado.


Un amor a la vasvillana

Rafa es un sevillano, peludo y cejijunto, con medallita en el pecho y que seguramente trae un rabo de toro como llavero; orgullosísimo de sus raíces sevillanas y jodón hacia los turistas de otras provincias. Claro, hasta que le echa el ojo a Amaia, una vasca bien vasca, que de paseo en Andalucía termina durmiendo en su cama. Literal.

Como todo un cuento de hadas, ella desaparece y el valiente príncipe tiene que cruzar la línea que separa Andalucía con Castilla La Mancha por vez primera (digamos que no es un hombre de mundo) para ir en busca de su amada. Nomás que en este cuento de hadas (que sí que lo es) hay algunas variantes peculiares: el orgullo vasco y el orgullo sevillano (que no es lo mismo), la guerrilla de la ETA, el pleito entre provincias, padres perdidos y, ¿ya comenté que hay una boda cancelada en la historia? Pues, eso, tíos.

Los personajes se complementan: ella es uraña (raya en lo antipática) y él es noble y bonachón. Dani, el protagonista, no es el galán que todo México esperaba, aunque ella sí, Clara, quien de vez en cuando luce choninos Victoria Secret, está muy guapa, con todo y su corte de pelo mordido por un burro. O sea, una pareja improbable y súper güay (chida, en mexicano). Y luego vienen los papás, y el paisaje y la Virgen de La Macarena (guiño guiño) y los amigos y los carruajes, y la torre de Oro y Triana y…

El director, Emilio Martínez Lázaro, creador bastante reconocido en la industria, logró un producto súper local pero con el sabor suficiente para ser disfrutado en cualquier parte del mundo.

Cine con acento español y subtítulos en mexicano

Tengo que comentarlo: la película tiene algunos subtítulos. Sí, sí está hablada en español, y si lo pensamos puede ser extraño que utilicen este recurso… nos parecerá raro al principio, porque luego lo agradeceremos: podríamos quedarnos sin disfrutar algunos de los chistes muy locales, debido a que se usan muchos regionalismos. Ah, eso sin contar todos los que, como siempre sucede, nos perdemos por las diferencias culturales.

Éxito inesperado

8-apellidos-vascos

Algunos de nosotros fuimos a verla por ver qué es lo que trae esta pequeña (y muy nueva) distribuidora, Amarok, quien está apostándole a cintas europeas (por lo visto), que otras considerarían una apuesta arriesgada.

Ocho apellidos Vascos ha sido todo un hit en la cartelera ibérica; de hecho, dicen que hacía mucho tiempo no se estrenaba algo tan cómico en ese país… tan en crisis, tan en el hoyo. Y llama la atención que justo haya sido una comedia negra, en donde se burlan unos de los otros, la que les haya dado este respiro entre tanto asunto truculento que está sucediendo. ¿Habrán llegado al punto de “es mejor reír que llorar”? Pues sí que lo es. A veces, al menos. La llaman “película de carcajada” de principio a fin.

Imaginen que ahora, Clara Lago y Dani Rovira, sus protagonistas, son la imagen de la icónica tienda departamental El Corte Inglés para este verano; ciertos lugares han utilizado la película para promover comida y demás, y ya se anunció la secuela. Hasta en la sopa, hostia. Es que la verdad, mola mogollón (o sea, te va a encantar).

Escribe:

Cris Mendoza
Todóloga con preferencias claras. Nadie tiene una foto con Cuarón más fea que la mía. NADIE. Cine, tacos, belleza, estilo de vida y Thor.

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