La creatividad es un atributo muy deseado en casi todas las actividades (claro que hay algunas en las que más bien puede llegar a ser indeseable), y las personas que tienen esta habilidad son frecuentemente quienes ayudan a resolver toda clase de problemas, situaciones y además, las que presentan ideas, discursos y ejemplos de formas novedosas y divertidas. La creatividad entonces, se convierte en parte de las características de ser cool, y muchos se preguntan ¿cómo puedo hacer para ser más creativo/a?

La pregunta se intensifica cuando específicamente es necesario proponer algo creativo en el trabajo, con los amigos, para organizar una salida o cualquier otro escenario. Y como suele suceder, entre más se necesita la creatividad, más larga parece ser su ausencia. Sin embargo, cuando se trata de lluvias de ideas, hay algunos puntos que pueden ayudar a generar buenas ideas.

Vale la pena guardar silencio hasta que haya algo bueno qué decir. Esto no significa convertirse en un espectador pasivo de lo que está sucediendo, sino que nos da la posición de observar y escuchar todo lo que se está diciendo ya sea para tomar referencias de los comentarios de otros, o para a partir de ellos hacer reacomodos creativos que hagan más funcionales sus ideas.

La realidad es que (casi) cualquier idea puede ser una excelente idea que no está completamente bien planteada o tiene zonas grises, y tú puedes ser la persona que al escuchar y comprender la esencia de una u otra idea puedas ayudar a enriquecerla convirtiéndola en un planteamiento ganador. Recuerda que, escuchar (a otros y a ti) puede ser una excelente forma de encontrar excelente ideas. Cuando lo haces, validando las aportaciones de otros miembros de equipo, además se fomenta la colaboración activa y la participación propositiva, como un beneficio adicional. Todos ganan. 😉

Si estás haciéndolo por tu cuenta, puede tomarse el mismo procedimiento y en tal caso es necesario ir hilando todas tus ideas para saber qué cosa te llevó a cuál otra. Al hacerlo es posible tener una secuencia de cómo diversas referencias se unen, y al buscar enriquecer lo imaginado es más sencillo añadir elementos basados en las diversas referencias, que a fin de cuentas de tu momento creativo, uno más coherente. Puede ser también que conforme avanza el desdoblamiento en tu imaginación, notes que en realidad conforme avanza, la idea original pierde fuerza y es entonces momento de replantearla o dejarla un poco de lado para retomarla desde otra perspectiva después. Especialmente cuando surge algo que acaba perdiendo fuerza, muchas veces es interesante dedicarle algún tiempo para ver cómo replantearlo, luego de haberlo dejado asentarse.

Más allá de si tu idea o la conclusión a la que has llegado de momento es la mejor o no, cree en tus ideas y defiéndelas. Hacerlo no significa que entres en conflicto con otras personas o que se generen discusiones, sino que es importante que si crees que tu idea tiene un punto interesante lo dejes a la vista y no lo deseches inmediatamente. Además de que eso que estás pensando puede hacer una gran diferencia o sumarse a un concepto más grande (o no), cuando defiendes tus ideas también es importante que descubras cómo plantearlas lo más claramente posible y ese es un ejercicio muy valioso.

Si tu lluvia de ideas no incluye a otras personas, también es importante que trates de detallar lo que estás pensando como si se lo explicaras a alguien más, ya que muchas veces las cosas lucen muy bien en nuestra imaginación y al momento de ponerlo en palabras, gráficos o cualquier otra forma, pierden forma y consistencia.

Sea como sea, no pierdas de vista que tu creatividad te enriquece a ti en primer lugar y te ayuda a expandirte ya que es la forma en que aplicas cosas que ya sabes para solucionar nuevos retos, así que expándete lo más que puedas. Esto significa que no limites tus ideas, aunque tal vez más adelante tengas que acotarlas para hacerlas funcionales de acuerdo a medios, presupuestos, situaciones, limitaciones, legalidades o cualquier otro asunto. Lo importante es crear a lo grande, y los ajustes se pueden resolver después. Además, una idea lo suficientemente amplia puede servir para mucho, en cambio que una idea limitada que debe adaptarse muchas veces no tiene la misma fuerza.

¿Tienes algo interesante qué decir? Entonces presenta tu idea con entera confianza y sin titubees. Si tu crees en lo que estás proponiendo es importante que lo apoyes y no conviertas tu opinión en una suave sugerencia o una pregunta. Olvídate de decir cosas como “tal vez no es tan buena idea pero…”, “¿ustedes creen que valdría la pena…?”, y todas las del estilo.

¿Sigues pensando que necesitas más ideas? Una sugerencia es comenzar a hacer todo más creativo en tu día a día, para convertirlo progresivamente en un estilo de vida, aunque la creatividad no brote a ríos todos los días. Aquí algunas cosas en las que puedes probar progresivamente:

  • Usar nuevos caminos para ir a lugares a lo que normalmente tomarías rutas conocidas, simplemente para cambiarlo. Este ejercicio es un acercamiento a salir de la zona de confort y descubrir literalmente nuevos caminos.
  • Probar estilos de comida que jamás has probado, o usar nuevos ingredientes para hacerlo. Por ejemplo: Alguna vez durante una época de dieta vegana, me di a la tarea de resolver cómo hacer una tortilla de patata sin huevo, y el resultado fue algo exitosísimo con un sabor especial, secreto de la casa. 😉
  • Tratar de explicar algo que domines usando cualquier cosa que esté a la mano, puede ser un juego de palillos, una servilleta, tus manos, o tu botella de agua.
  • Inventar formas de llamar las cosas cotidianas. Algunos consideran que esto es un rasgo de neurosis, pero la verdad es que las personas están cansadas de hacer siempre lo mismo, hablar igual, comer lo mismo, vestirse igual todo el tiempo… o eventualmente les pasa.
  • Tener la curiosidad de los niños, e ir en cada oportunidad tratando de descubrir cómo funcionan las cosas. Esto es especialmente útil cuando se presenta la oportunidad de explicar algo porque hay cientos de referencias útiles que se pueden ir entrelazando unas con otras, o para encontrar bases comunes que pueden aplicarse a varias situaciones.
  • Evitar las envolventes tendencias. Muchos consideran esto una forma pretenciosa de “hacerse los diferentes”, pero en realidad sí tiene cierta utilidad. Muchas personas usan referencias que les influencian en el día a día como puntos de partida para ejercicios creativos que se les presentan. Lo recomendable sería tener puntos de partida propios, y luego posiblemente usar referencias para enriquecer o replantear. Es diferente la función de las referencias en todo caso. Las personas que están completamente sumergidas en la cultura popular con cierta frecuencia tienen problemas para plantear ideas originales, y las que presentan son fácilmente referenciadas a elementos populares. El detalle con eso, es que tales ideas no siempre funcionan de forma independiente y se hacen temporales.
  • Plantearse ejercicios artísticos no cotidianos. Puede ser escribir, dibujar, tratar de inventar la letra a una canción, o cualquier otra cosa… sin importar qué tan buenos seamos en ello. Es una forma más de salir de la zona de confort.
  • Cambiar patrones en todo lo que sea posible. Por ejemplo: Cuando vayas caminando por la calle no lo hagas linealmente, sino que puedes dar un paso atrás o a un lado de vez en vez, o hacer cosas aleatoriamente para romper con la continuidad de lo automatizado. Puede ser que algunas personas te miren de modo extraño, pero eso nos lleva a la conclusión…

Atrévete, lo peor que puede pasar es que seas diferente a todos los demás, y eso en realidad puede ser bastante interesante.

Escribe:

Mónica De Salazar
Una especie de alebrije que mezcla algo de ingeniería en procesos industriales, con editorial especializado, marketing digital, coaching empresarial y personal... y un toque de "tú dime qué quieres y lo resolvemos". ¿Pues que no es así la vida?

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