¿Te crees muy hombre?

Marlboro-man

Anda, mírate al espejo y atrévete a responder la pregunta: ¿Te crees muy hombre?

Ya me los imagino frente al espejo sintiéndose muy machos porque tienen bigote, toman cerveza, mandan a las mujeres y tienen un gran… bueno, una cosa es lo que dice la biología y otra la sociedad.

A veces siento que en México todavía tenemos esta noción en que un hombre solamente lo es porque “no lo manda ninguna vieja en su casa”, o porque es el que le da de comer a sus hijos, porque se acuesta con cuanta hembra se le ponga enfrente o porque “es bien hombre y por eso solo le gustan las hembras”. Incluso algunos irán más allá con “soy hombre porque tomo mucho”, “porque a mí me gusta el fútbol” y quién sabe cuántas cosas más.

No sé. Debe ser difícil vivir a la expectativa de un modelo que nació en la cavernas, y tratar de comportarnos como si fuéramos Pedro Picapiedra.

Nuestro problema es que siempre hemos confundido la hombría con el machismo, y poco a poco nos hemos convertido en el sexo débil.

Tal vez no hemos comprendido que la verdadera transición de niño a hombre ya no se da con ritos de pasaje, ni bodas, ni primeras comuniones, ni graduaciones de secundaria, sino cuando por fin tomamos el valor de enfrentar al mundo con responsabilidad para decir: “este es mi sueño y tengo que hacerlo solo”. Sí, ese momento en el que descubres tu fuerza, a través de la identidad, no por tu pene, o tus videojuegos, sino por valor que le encuentra a la vida.

Un hombre no debe valer más por cuántas personas lo obedezcan cuando grite , sino por cuántos le hagan caso por las obras que emprenda. Por el valor que le de a su familia y amigos, pero sobretodo a su pareja (sin importar su sexo).

Un hombre no es hombre porque trabaje, sino porque le da valor al trabajo, al mundo, a su propia vida.

Un niño se vuelve hombre cuando descubre que él solo debe encontrarle sentido a su  propia vida.

Lo malo, es que a veces uno corre el riesgo de dejen de ver al hombre y solo contemplen la obra y el trabajo, el camino y no al caminante… lástima, pues solo éste último conoce la meta que se ha trazado.

Ahora sí, responde… ¿Te crees muy hombre o sigues siendo ese niño que sueña con ser un astronauta?

Escribe:

Pedro Fernandez
Guionista de @ElSexoDebil, autor de 'Los Pecados de la Familia Montejo'. Culpable de @DonPorfirioDiaz.

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