¿Por qué bebemos cerveza?

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Por: Treque

La respuesta es muy simple y es lo primero que nos viene a la cabeza, simplemente porque nos gusta, hay que recordar que el hecho de tomarse una cerveza tiene muchas implicaciones: en la parte cultural, social, científica, tecnológica incluso en la historia y porque no en la antropóloga.

¡Si señores, soy un bebedor! y me gusta mucho, quitemos esa parte negativa de la palabra, dejemos de pensar en tantos mitos que hay alrededor de este tipo de bebidas, que si la cerveza engorda, entonces debería pesar más de 100kilos y tener una tremenda panza, beber cerveza tiene muchos beneficios para la salud, robándome un slogan “con moderación es mejor”.

Ahora sí, vayamos desde el principio. El primer punto a rescatar cuando bebemos una cerveza, es que estamos disfrutando de la evolución del hombre, ese gran paso en el que la humanidad se volvió sedentaria va muy ligada con el tema, existen muchas historias de cómo se creó o inventó la cerveza. Gran parte de ellas coinciden en la casualidad. Imaginen un jarrón lleno de granos, seguramente sería cebada, alguien por azares del destino lo deja afuera de la pequeña choza donde vive y comienza a llover, el jarrón recolecta agua, al siguiente día el sol en su máximo esplendor calienta la mezcla, microbios en el ambiente tienen un festín. Días después, la mujer -recordemos que en gran parte de la historia las mujeres eran las encargadas de hacer la cerveza, en general las cuestiones de la comida y del hogar, mientras el hombre hacia otras cosas- recoge el jarrón lo nota algo raro, con un liquido que le llama la atención con un poco de curiosidad le da un trago y le gusta, lo guarda el resto del día, y cuando llega el “marido” junto con sus amigotes se lo da a probar, todos quedan fascinados con el sabor y el efecto embriagante. Por supuesto que le pide a la dichosa mujer que repita la bebida, el resto es historia.

Cabe recordar que durante muchos años, la cerveza que se bebía era tipo ale –la llamada alta fermentación- obscuras y espesas, recordemos que no existía la refrigeración, filtración, pasteurización etc. Por lo que las lager –llamadas de baja fermentación y creadas en Alemania alrededor del año 1500- y las cervezas claras totalmente filtradas y heladas son una bebida totalmente moderna de mediados del siglo XIX y XX.

Esa fue la parte “aburrida” de la cerveza, yo creo y estoy totalmente convencido que bebemos cerveza por las memorias, por los recuerdos. Sí, suena un poco cursi o tonto, pero bebemos los recuerdos, ya sea que estemos generando uno o memoremos otro. Eso es lo maravilloso que tiene la cerveza, es una bebida social, que nos evoca pláticas, viajes, placeres, comidas, desilusiones, momentos de locura, de tristeza, etc. Es toda una explosión de conexiones neuronales atadas a los sentidos. Me encanta describir a mi bebida favorita como el lubricante social por excelencia, no es por tener algo en contra del fantástico mundo del vino pero bien se dice que “con su copa habla el amante del vino, el de la cerveza con el vecino”

Los invito a formar parte de la revolución cervecera que vivimos en el país, hoy en día tenemos muchas marcas y estilos, ya sean importadas o mexicanas, no desperdiciemos el trabajo de tantas personas y la pasión de otros muchos; disfrutemos de los matices, aromas, texturas, sabores, sensaciones y por supuesto los maridajes que la cerveza nos brinda.

Del mismo modo que la vida no es en blanco y negro, la cerveza no es clara y obscura, es un amplio abanico sensorial –incluyendo colores que van de un pajizo, dorado, ámbar, cobrizo hasta un café e incluso negro- ¡vivamos y BEBAMOS!

¿Qué tienes que decirnos?

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