Muchas personas al escuchar hablar de comida orgánica inicialmente se dejan ir por lo aparentemente caro que resulta adquirir este tipo de productos, y en ocasiones dejan escuchar comentarios como: “no sólo es más cara esta manzana, sino que además es más chiquita”, “ni que fuera leche de vaca sagrada”, “ay, es lo mismo, sabe igual”, y otros tantos que por ahí van.

La comida orgánica efectivamente es más costosa que la “normal” (que en realidad es bastante anormal), es más pequeña y en ocasiones hasta tiene colores menos sensuales. Te habrás percatado de que el pollo que venden en el supermercado es de un color amarillo-naranja-rosa bastante intenso, y si llegas a la tienda de comida orgánica, resulta ser más bien descolorido apenitas amarillito y casi grisáceo, o las manzanas que en la sección de frutas y verduras parecen de anuncio con colores como sacados de pantonera, en el estante de orgánicos tienen un colorcito que pasa sin pena ni gloria.

Aquí un ejemplo de cómo luce maíz palomero regular (para choclo) en comparación con maíz modificado genéticamente. ¿Notas la diferencia?

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Pues sí, todo esto es cierto, la comida orgánica es más cara y a veces ni siquiera luce tan bien como la que podemos encontrar en cualquier anuncio de comida o tienda de autoservicio, pero lo cierto es que es lo que debe ser en términos de tamaño, calidad, color y cualquier otra característica que se le quiera atribuir. Si en tu casa quisieras poner una huerta, te aseguro que jamás (por lo medios libres de hormonas y demás) obtendrías manzanas de 400 gramos, plátanos de 25 centímetros, zanahorias como pintadas con marcador de color, o naranjas como toronjas. De la misma manera, viendo un pollo de granja normal, es imposible sacarle una pechuga anaranjada de medio kilo, o piernas como de futbolista; y bueno, la leche ni se diga, no debería saber a agua ni ser completamente blanca… ¿algún otro ejemplo?

Es un hecho que la comida contiene gran cantidad de elementos manipuladores del crecimiento, que en algunos casos se llaman transgénicos y en otros hormonas. En parte, es esta la razón de que actualmente haya tantos casos de pubertad prematura, donde niñas de 10 a 12 años ya tienen características físicas de mujeres adultas, o de diversos problemas hormonales que incluyen algunos casos de obesidad en distintos niveles.

Te invito a investigar algunas de las características de algunos de los productos alimenticios que consumas con mayor frecuencia o que formen parte de la alimentación básica, te aseguro que habrán varias sorpresas, y no todas serán precisamente agradables.

Por la parte económica, es lógico que la cómida orgánica sea más cara. Si se trata de vegetales, tienen que cuidarlos sin meter insecticidas como bombazos químicos, sino estar además pendientes de su riego, temperatura y demás. Recuerda que lo natural muchas veces no es lo más resistente, y a diferencia de productos transgénicos (que son prácticamente todos los que hay en autoservicios), las frutas y verduras orgánicas son más endebles. En el caso de animales como pollos, cerdos y reses, debe tenerse cuidado de la comida que consumen, no se les inyectan hormonas y además en necesario tener todas las precauciones para evitar que sean animales enfermos que puedan contaminar a los consumidores. En resumen, por ser más cuidada sin utilizar elementos artificiales, la comida orgánica es más costosa.

Por otra parte, producir y consumir productos orgánicos impacta positivamente al planeta. Resulta mucho más amable con el medio ambiente cultivar vegetales por medios naturales, sin el uso de fertilizantes, elementos químicos especiales, y por supuesto al eliminar la producción de transgénicos, que a su vez implican una cadena de producción alterna. Del mismo modo, la crianza natural de animales para consumo humano no considera la producción de hormonas artificiales para promover el crecimiento, ni alimentos modificados, así como otros productos químicos utilizados para la mezcla final de productos como leche comercial, embutidos y otros.

Como puedes darte cuenta, consumir productos orgánicos no es una acción absurda, como persona te beneficia por el simple hecho de tratarse de alimentos naturales, y al mismo tiempo ayudas al planeta al reducir procesos industriales.

Infórmate al respecto, vale la pena.

Escribe:

Mónica De Salazar
Una especie de alebrije que mezcla algo de ingeniería en procesos industriales, con editorial especializado, marketing digital, coaching empresarial y personal... y un toque de "tú dime qué quieres y lo resolvemos". ¿Pues que no es así la vida?

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