Lejos de la tecnología y más cerca de nuestra imaginación, leer un libro nunca será igual si lo haces en versión digital, más si se trata de literatura erótica…
Como una propuesta sensible a consumir este género, Fondo de Cultura Económica nos invita a sus 9 y medio días del libro erótico…a fondo donde participan editoriales como : Fontamara, Ediciones del Ermitaño, Mafia Rosa, Quimera, Tusquets, Fondo de Cultura Económica, entre otras. 

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 Cuándo y dónde

En la librería Rosario Castellanos del FCE ubicada en Tamaulipas 202, esquina Benjamin Hill, colonia Condesa.  Habrá descuentos hasta del 50 por ciento .

Sigue la conversación en @quimeraeds

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#LeerEsSexy: Les dejó un fragmento del libro “Historia del ojo” de Georges Bataille… disfruten

“Llevaba medias de seda negra que le subían por encima de las rodillas; pero aún no había podido verle el culo (este nombre que Simona y yo empleamos siempre, es para mí el más hermoso de los nombres del sexo). Tenía la impresión de que si apartaba ligeramente su delantal por atrás, vería sus partes impúdicas sin ningún reparo.

En el rincón de un corredor había un plato con leche para el gato: “Los platos están hechos para sentarse”, me dijo Simona. “¿Apuestas a que me siento en el plato?” —”Apuesto a que no te atreves”, le respondí, casi sin aliento.

Hacia muchísimo calor. Simona colocó el plato sobre un pequeño banco, se instaló delante de mí y, sin separar sus ojos de los míos, se sentó sobre él sin que yo pudiera ver cómo empapaba sus nalgas ardientes en la leche fresca. Me quedé delante de ella, inmóvil; la sangre subía a mi cabeza y mientras ella fijaba la vista en mi verga que, erecta, distendía mis pantalones, yo temblaba.

Me acosté a sus pies sin que ella se moviese y por primera vez vi su carne “rosa y negra” que se refrescaba en la leche blanca. Permanecimos largo tiempo sin movernos, tan conmovidos el uno como el otro. De repente se levantó y vi escurrir la leche a lo largo de sus piernas, sobre las medias. Se enjugó con un pañuelo, pausadamente, dejando alzado el pie, apoyado en el banco, por encima de mi cabeza y yo me froté vigorosamente…”

Escribe:

Arianna Bustos
Difusión cultural como mi aportación a la sociedad; también disponible en @arritmia o en arianna@apolorama.com

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